DzActiviste.info Publié le mar 29 Oct 2013

Informe de CISA sobre la situación de las libertades sindicales en Argelia

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Acabamos la traducción del Informe del Comité Internacional de apoyo al sindicalismo autónomo argelino (CISA) sobre la persistencia de violaciones de los derechos sindicales por el poder en Argelia. (ADJUNTAMOS EL INFORME COMPLETO EN CASTELLANO Y FRANCÉS)
En esta última parte, hay que destacar la vinculación existente entre los generales argelinos y sus servicios de inteligencia militares, la DRS, con las multinacionales extranjeras que explotan el petróleo y el gas y las subcontratas argelinas que trabajan para ellas, cobntroladas por los militares.
INFORME DE CISA (3)
Argelia 2013: la persistencia de violaciones de los derechos sindicales por el poder
Comité Internacional de apoyo al sindicalismo autónomo argelino (CISA), 08 de octubre de 2013
5. El movimiento de los desempleados: cuando el poder se encuentra desbordado  allí donde no lo esperaba
Desde 2009, lo que ha cambiado en los movimientos sociales en Argelia, es la explosión en la escena de la rebelión de los pobres: los trabajadores desempleados y los trabajadores precarios, que representan una parte significativa de la fuerza laboral. Inicialmente, esto se reflejó por esporádicas manifestaciones en diversas ciudades del país, manifestaciones rápidamente barridas por la violencia policial. Pero no tuvo en cuenta la determinación de sus protagonistas, que se organizaron haciendo especialmente un llamamiento al apoyo y la experiencia de la lucha de los sindicatos autónomos como el SNAPAP.
La represión fue inmediata y violenta. Podemos citar como ejemplo el caso de Dalila Touati. El 16 de marzo de 2011, esta activista del Comité Nacional para la defensa de los derechos de los desempleados (CNDDC) fue arrestada en Mostaganem mientras distribuía panfletos llamando a participar en una manifestación pacífica en Argel el siguiente domingo. Pasó una noche en la comisaría antes de ser liberada y acusada de « incitar a concentraciones no armadas por medio de octavillas no autorizadas ».
Tras el juicio, el 28 de abril de 2011,  será absuelta. También se puede citar el caso de Abdelkader Kherba, activista de la  LADDH y el CNDDC, afiliado al Snapap, que ha sufrido en repetidas ocasiones ela persecución de la policía: detenido el 21 de agosto de 2012 en Ksar El Boukhari, durante una manifestación pacífica contra los cortes de agua sufridos por la población, fue encarcelados veintidós días, observando una huelga de hambre antes de ser finalmente absuelto. Es sólo útil aclarar que no había cometido ningún delito que justificara su detención.
Tahar Belabes, Coordinador del CNDDC, fue detenido el 02 de enero de 2013, tras una concentración en Ouargla y fue retenido arbitrariamente por la policía durante 30 días. Luego fue condenado a un mes de cárcel y 50.000 dinares (unos 475 euros) de multa. Sigue siendo el objetivo de los servicios policiales que buscan por todos los medios comprometerle.
Tras el éxito de la concentración de miles de desempleados en Ouargla  el14 de marzo de 2013, iniciada por el CNDDC a pesar de la presión y los intentos de división, un clon fue lanzado unos días más tarde, por iniciativa de la DRS, por algunos elementos salidos del Comité, bajo la forma de otro comité que propuso otra concentración el 23 de marzo en la misma ciudad. Esta iniciativa fue obviamente diseñada para dar a conocer el comité clonado utilizando los medios de comunicación a sus órdenes para hacerle protagonista de futuras ‘ negociaciones ‘…
Es así sobre todo en el lado de los ‘pre-empleo ‘ y ‘redes sociales’ – dispositivos ridículos puestos en marcha por el gobierno para tratar de detener la revuelta de los jóvenes desempleados con el fin de atribuirles un estatus de trabajadores cuyo punto en común es la precariedad extrema – cómo la resistencia se ha organizado en los últimos años y cómo se han creado comités y sindicatos, con el apoyo de los sindicatos autónomos.
6 En el sector privado: extensión de la resistencia y fel movimiento sindical autónomo y  represión violenta
En el sur del país, la contestación no ha dejado de subir. Y allí los trabajadores y trabajadoras denuncian una situación intolerable: desempleo endémico, salarios de hambre, empresarios que les tratan sin ninguna dignidad. Estas regiones reexplotación del  petróleo y gas, por la SONATRACH y sus filiales, son también los lugares de implantación de las grandes multinacionales. Con la complicidad del poder, éstas no respetan en absoluto la legislación nacional. Estas son áreas de no-derechos y el paro sirve allí  como medio de presión para una explotación que se muestra en cada aspecto del trabajo propuesto a sus habitantes.
Así, Yacine Zaid, empleado de Eurest, multinacional agroalimentaria francesa en Hassi-Messaoud, fue despedido por haber querido crear una sección sindical autónoma en la empresa en septiembre de 2006. Primero quiso crear una sección de la UGTA, pero la dirección de ésta  rápidamente lo desautorizó. Lo que demuestra de paso la sumisión al poder de la principal organización sindical del país. Yacine Zaid denunciaba las vergonzosas condiciones de trabajo, los salarios raquíticos, el alargamiento de las horas de trabajo a capricho del empresario, etc. Sufrió no solamente las presiones de su empresario, sino también las de la DRS. El poder teme sin duda que la contestación se extienda a estas áreas. Después de múltiples y costosos procesos, Yacine Zaid no ha obtenido nunca el reconocimiento oficial de las presiones que sufrió durante su lucha.
 Podemos citar también los movimientos de los trabajadores de tres empresas de abastecimiento en el enclave de gas de Hassi R’Mel, ‘corazón de la economía argelina’, en junio de 2013, donde cientos de trabajadores se declararon en huelga por las mismas razones que ya han sido mencionadas [14]. Estas contestaciones se relacionan directamente con los intereses pecuniarios de los jefes de la DRS, pues las multinacionales occidentales concernientes dependen en gran medida, especialmente para garantizar la seguridad de los sitios de explotación de hidrocarburos, de las empresas argelinas de subcontratas, que las proveen de sus empleados. Sin embargo, según varias fuentes, estas empresas pertenecen a los generales de la DRS bajo el manto de sociedades ficticias. Es fácil imaginar que las exigencias sindicales y las reivindicaciones salariales en estas empresas no deben gustar nada a estos empresarios…
Conclusión
¿Podemos esperar ver una parte de la clase media acercarse a las categorías que viven en la precariedad para construir un polo que  resista a la represión y a la profundización de la crisis económica? Nada es menos seguro, especialmente con un poder que prefieren comprar la paz social dirigiendo una parte de la renta hacia aquellas y aquellos que constituyen para él la amenaza del momento. De ahí la importancia de afirmar la solidaridad internacional con las luchas de los sindicatos autónomos argelinos.

Equipo de trabajo para el norte de África de la S. de RR. II. de la CGT


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